LA GOBERNANZA NO EMPIEZA EN EL CONSEJO.
Donde falla el equipo directivo, se debilita la aportación de valor del consejo.
Me ocurre con frecuencia: una empresa me llama para ayudarle a mejorar el desempeño de su consejo, y espera que la conversación gire solo en torno al consejo. Pero, muchas veces, el punto de partida no está ahí. Y eso casi siempre sorprende. A veces alivia; a veces incomoda. Lo cierto es que pocos esperan empezar por el funcionamiento del equipo directivo: cómo ejecuta, cómo lidera; cómo informa, qué problemas se trasladan al consejo y cuáles se quedan fuera; qué conversaciones no están ocurriendo. Ahí empieza, de verdad, la gobernanza.



































